Un grupo de aproximadamente 31 niños, de entre 6 y 11 años, se integraron el sábado a la policía rural de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF), en Ayahualtenpa, municipio de José Joaquín de Herrera, en la Montaña Baja, de Guerrero.
En un discurso realizado durante su presentación, exigieron al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que apoye a nueve viudas, a 14 niños huérfanos y a 34 indígenas desplazados de la comunidad de Acotapaxtlán, en Guerrero, quienes fueron víctimas del grupo delictivo conocido como Los Ardillos.
Los menores también una marcha por las principales calles de su comunidad, en compañía de otro grupo de niños que se habían integrado al grupo policial en enero de 2020. Este grupo de defensa cuenta además con más de 200 ciudadanos indígenas, quienes denunciaron haber sido abandonados por el Estado ante los ataques de Los Ardillos.
El coordinador de este grupo de comunitarios, Bernardino Sánchez Luna, declaró que la presentación de los niños “es para llamarle la atención al gobierno, de que cumpla los compromisos que hizo con la comunidad. Se comprometió con mandar maestros a esta comunidad, pues hasta ahorita, quince meses llevamos no aparece ni un maestro, entonces los niños están sin escuela, sin estudio; y las viudas, son nueve viudas que hasta el momento, el gobierno no nos ha apoyado”.


