La ONG francesa “Vegan Sociaty” pidió la prohibición de las galletas de animalitos por la forma que tienen y aunque no contiene ingredientes de origen animal, consideran que podrían calificarse como maltrato.
“El consumo de galletas de animales reitera a los niños su acceso privilegiado al mundo natural, y a todos los animales, ya que los convierte en subordinados. Al poder ‘recolectar’ animales, manipularlos y comerlos, se resaltan las nociones de supremacía humana sobre otras especies”, dijo Corey Lee Wrenn, una eco-feminista y profesora titular de sociología en la Universidad de Monmouth.
La profesora señaló que esta misma crítica aplica también para las gomitas de ositos y los gusanos de goma, pues, según ella, también reiteran las mismas creencias y conductas de superioridad entre los pequeños.


