El periodista y el camarógrafo, David Beráin y Roberto Fraire, ambos originarios de España, fueron encontrados muertos en Burkina Faso (África Occidental), donde realizaban un documental sobre la caza furtiva, luego de un ataque de un grupo de hombres armados.
El convoy en el que viajaban los españoles estaba integrado por dos vehículos tipo pick-up y una veintena de motocicletas en los que viajaban periodistas, agentes medioambientales y una escolta militar.
Partió por la mañana de la localidad de Natiaboani y se detuvo en el kilómetro 60. Los españoles desaparecidos descendieron de una de los vehículos y comenzaron a manipular un dron para tomar fotografías aéreas, cuando fueron secuestrados por grupos terroristas y posteriormente localizados sin vida.


