Un estudio publicado esta semana en la revista científica británica The Lancet estima que en México hay más de 131 mil menores de 18 años quedaron huérfanos a raíz del COVID-19, colocándose como el país más afectado a nivel mudial.
De acuerdo con los investigadores, en el mundo hay cerca de 1 millón 134 mil niños y niñas, menores de 18 años, que han perdido a alguno de sus padres durante la pandemia de COVID. El número aumenta a 1 millón 562 mil niños y niñas cuando se contabiliza también la muerte de abuelos que participan en las labores de cuidado.
El estudio, con datos de 21 países, estima que en lugares como Perú, Sudáfrica, México, Brasil, Colombia, Irán, Estados Unidos, Argentina y Rusia, la tasa de mortalidad de los cuidadores primarios fue de, al menos, uno por cada mil niños.
Las muertes asociadas con la COVID-19 eran, en todos los países, mayores entre los hombres que entre las mujeres, sobre todo en las edades medias y avanzadas. En general, había hasta cinco veces más niños que perdían a su padre que a su madre.
De toda la lista, México es el país donde más niños han perdido a sus padres o a sus cuidadores principales. Según el estudio, se estiman 131 mil 325 casos en nuestro país. 33 mil han perdido a su madre y cerca de 98 mil han perdido a su padre. Cerca de 9 mil han perdido a sus abuelos.


