El hijo del asesino, un joven de 15 años con autismo fue testigo del violento crimen.
El pasado fin de semana, ocurrió un asesinato tan atroz que incluso parece sacado de alguna película de terror, Érick Francisco Robledo de 46 años, apuñaló y desolló a su pareja, Ingrid Escamilla de apenas 25, para después arrojar parte de sus órganos por el inodoro.
En su declaración, el asesino señaló que todo inició por una pelea en la que la víctima le reclamó por estar tomado, ella tomó un cuchillo de la cocina, le dijo que lo iba a matar y le enterró el cuchillo dos veces, después él se lo quitó y le dijo “Si tú no me matas, yo sí te voy a matar”.
Después de esto, Érick Francisco apuñaló en el cuello a Ingrid varias veces y con el mismo cuchillo le arrancó la piel, luego le sacó diversos órganos que tiró por la taza del baño. Según él, la destazó para que nadie se diera cuenta y quiso deshacerse del cuerpo y ocultar el crimen por “vergüenza y miedo”.
Finalmente, llamó a su exesposa y le confesó que había matado a su novia, además le pidió que pasara por Rodolfo, su hijo de apenas 15 años que padece autismo y fue testigo del horrible asesinato.
Desde que el violento crimen salió a la luz ha conmocionado al país, incluida la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, quien señaló que la Fiscalía exigirá que el feminicida de Ingrid reciba la pena máxima, que en CDMX es de hasta 70 años.


