La Policía de Coolidge informó la detención de un joven de 19 años en Arizona, que fingió su propio secuestro atándose las manos y la boca para tener una excusa que le permitiese no ir a trabajar.
Soules, contó a la policía que dos hombres enmascarados lo habían secuestrado, golpeado dejándolo inconsciente y lo habían trasladado en coche durante horas hasta abandonarlo.
Los agentes no hallaron signos de ningún tipo de agresión y al revisaron las cámaras de seguridad del lugar de los hechos tuvieron lugar no encontraron ningún indicios de un crimen violento, así que tras la investigación, admitió que todo fue un invento para no ir a trabajar a la tienda de neumáticos donde instalaba ruedas.
Los policías lo arrestaron por hacer una denuncia falsa, fue despedido de la fábrica de llantas donde trabajaba y ahora se enfrenta a una multa de 550 dólares.


