Este viernes, el exoficial de policía, Derek Chauvin ha sido sentenciado a 22 años y medio en prisión, después de haber sido declarado culpable por homicidio no intencional en la comisión de delito grave, homicidio no intencional con desprecio por la vida y homicidio accidental.
A pesar de haber sido declarado culpable por los tres cargos, según las leyes de Minnesota, Chauvin sólo fue sentenciado por el más grave: asesinato en segundo grado. La sentencia máxima a este cargo es de 40 años, sin embargo, el expolicía podía enfrentar 12 años y medio de prisión, ya que no tenía antecedentes penales.
Por esa razón y con base en los factores agravantes, los fiscales habían pedido una condena de 30 años para Chauvin. Por su parte, Eric Nelson, abogado del expolicía, había solicitado una sentencia de libertad condicional con tiempo cumplido.
Paralelamente, el juez Cahill rechazó este viernes un pedido presentado por la defensa para un nuevo juicio ante dudas sobre la imparcialidad de algunos miembros del jurado, al considerar que “no pudo probar” sus acusaciones.
Finalmente, el juez Peter Cahill estableció una sentencia de 270 meses, considerando dos de los factores agravantes: abuso por parte de Chauvin de una posición de confianza y autoridad, así como la crueldad particular mostrada hacia George Floyd.
Según la ley de Minnesota, Chauvin tendrá que cumplir dos tercios de su condena en prisión (15 años) y será elegible para la libertad supervisada durante los otros 7 años y medio.
El 25 de mayo de 2020, el ciudadano afroamericano George Floyd fue arrestado en Minneapolis, Minnesota, por intentar pagar con un billete falso de 20 dólares. Al momento de ser arrestado, uno de los policías presentes, Derek Chauvin, sometió con su rodilla en el cuello a George Floyd por más de 8 minutos sin que éste pudiera respirar, lo que provocó su muerte. Por estos hechos, Chauvin fue juzgado y declarado culpable.


