Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 pasarán a la historia no sólo por celebrarse en 2021 a causa de la pandemia por COVID-19, sino también porque en esta ocasión las medallas están hechas de metales reciclados.
Para obtener suficiente cantidad de material con el que producir alrededor de 5.000 medallas de bronce, plata y oro, fue necesario un esfuerzo que duró dos años.
Hasta un 90% de ciudades, pueblos y aldeas participaron con páginas web a través de las cuales miles de japoneses donaron dispositivos electrónicos antiguos.
La campaña de reciclaje produjo en total 32 kilogramos de oro, 3.492 kilogramos de plata y cerca de 2.200 kilogramos de bronce. Todo eso resultó de aproximadamente 80 toneladas de pequeños aparatos electrónicos, como viejos teléfonos móviles y computadoras portátiles, explicó Hitomi Kamizawa, el portavoz de Tokio 2020..
Aunque los japoneses serán los primeros en lograr que todas las medallas estén hechas de material reciclado, este concepto no es nuevo. En los Juegos Olímpicos de Río 2016, el 30% de la plata para fabricar las medallas de oro y plata se obtuvo a partir de materiales reciclados, como piezas de automóviles y superficies de espejos.


