La velocista Krystsina Tsimanouskaya originaria de Bielorrusia, solicitó ayuda en la embajada de Polonia en Tokio y obtuvo una visa humanitaria luego de que denunció que su equipo olímpico intentó obligarla a regresar a su país y temía por su seguridad.
La atleta de 24 años llegó a Tokio 2020 para competir en los 200 metros femeninos el lunes, pero su equipo la inscribió en otra carrera, la de relevos 4×100, sin previo aviso después de que otros atletas fueran excluidos de la prueba, presuntamente por problemas de dopaje
Tsimanuskaya denunció esta situación y en respuesta intentaron que regresara al país en contra de su voluntad y de hecho, la atleta acusó que la delegación compró un boleto y la llevó al aeropuerto, por lo que temía ser detenida por haber exhibido este caso.
Tras lo sucedido, Kristina pidió la intervención de las autoridades japonesas y, más tarde, el apoyo de Polonia, el gobierno de Japón respondió de manera positiva al llamado de la atleta, quien en una conferencia de prensa dijo que su caso no estaba relacionado con una cuestión de estado emocional o médico.
El viceministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Marcin Przydacz, dijo que Timanovskaya estaba en contacto directo con diplomáticos polacos en Tokio y que Polonia haría “todo lo necesario para ayudarla a continuar su carrera deportiva”.


