El científico mexicano Héctor Alejandro Cabrera Fuentes, detenido en Miami desde 2020, se declaró culpable de cometer espionaje para Rusia desde Estados Unidos en una corte de la ciudad de Miami.
Acompañado de sus abogados, Cabrera Fuentes contestó en inglés a varias preguntas del juez en las que le advertía las consecuencias de declararse culpable, entre ellas que puede enfrentar una sentencia máxima de 10 años de cárcel.
Al término de la audiencia, los abogados de Cabrera, quien trabajaba como investigador en una institución de salud en Singapur antes de su arresto, no quisieron hablar con la prensa.
El mexicano, que tendrá de nuevo una audiencia de sentencia en mayo próximo, fue detenido en febrero de 2020 cuando trataba de viajar a Ciudad de México desde el aeropuerto de Miami.
La acusación detalla que la misión espía del científico mexicano era localizar el automóvil de un miembro del gobierno de Estados Unidos, particularmente del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), tomarle una fotografía a su matrícula, e informar sobre la ubicación física del mismo.
El 14 de febrero de 2020, en un automóvil alquilado, Cabrera Fuentes y su esposa – también de origen mexicano- localizaron el vehículo del agente del FBI y lo siguieron hasta su casa, en una zona residencial, a la que lograron colarse detrás del vehículo de uno de los residentes.
Sin embargo, la pareja no consiguió pasar desapercibida, ya que un guardia de seguridad de la zona residencial se percató de ellos y los siguió. Al darles alcance encontró a la esposa de Cabrera Fuentes tomándole una fotografía al automóvil del agente del FBI. Cuando el guardia los cuestionó, estos respondieron que habían ido a visitar a un conocido, incluso Héctor Alejandro le dio el nombre de la persona.
Dos días después, la noche del 16 de febrero del 2020, Cabrera Fuentes y su esposa llegaron al Aeropuerto Internacional de Miami donde tomarían un vuelo a la Ciudad de México. En los filtros de seguridad, elementos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) inspeccionaron los teléfonos de ambos.
La CBP encontró una fotografía de la matrícula del automóvil del agente del FBI en la carpeta de “elementos eliminados recientemente” en el celular de la esposa de Cabrera Fuentes, mientras que en el WhatsApp del científico encontraron la misma imagen.
Fue entonces cuando Héctor Alejandro, según la acusación del Departamento de Justicia estadounidense, confesó: dijo que un “funcionario” del gobierno ruso le ordenó que llevara a cabo esta operación de espionaje.
De acuerdo con la investigación, el gobierno de Rusia usó “la doble vida” del científico para engancharlo. Cabrera Fuentes tenía una segunda esposa, una mujer de origen ruso con dos hijas.
En marzo de 2019, la “segunda esposa” del científico mexicano y sus hijas tuvieron que viajar de Alemania a Rusia por un “asunto administrativo” relacionado con una serie de documentos rusos. Luego de arreglar dicho asunto, intentaron salir del país pero funcionarios migratorios de Rusia ya no se los permitieron.
Al enterarse que su esposa e hijas no podían salir de Rusia, el científico mexicano viajó a visitarlas dos meses después, en mayo del 2019. Durante su estancia en el país ruso, Cabrera Fuentes fue contactado por un sujeto que él reconoció debido a que habían coincidido años atrás por su trabajo.
Esta persona le pidió al científico mexicano reunirse a solas con él en Moscú. Durante la reunión, le dijo que conocía la situación en la que se encontraba su esposa y le advirtió que no debería viajar a Europa, ni hacerse de visas para EEUU. Fue entonces cuando Cabrera Fuentes supo que el sujeto trabajaba para el gobierno de Vladimir Putin.
Las reuniones entre ambos continuaron. Durante un encuentro entre junio y julio del 2019, el funcionario ruso le dijo al científico mexicano que sabía que buscaba una casa en Miami, Florida, y para demostrarlo le mostró una copia del historial de búsqueda de Cabrera Fuentes.
En esa misma reunión, el funcionario ruso abordó de nuevo las dificultades que tenía la segunda esposa de Cabrera fuentes para salir del país y agregó “nos podemos ayudar entre todos”. El mensaje era claro, el científico mexicano ayudaría al gobierno de Rusia a cambio de que su esposa e hijas pudieran salir del país, así fue como comenzaron sus labores de espionaje.
Aunque en un principio rechazó su culpabilidad en las acusaciones del gobierno de EEUU y se declaró inocente, Héctor Alejandro Cabrera Fuentes cambió su estado y el pasado 2 de febrero se anunció que se declararía culpable, lo cual se hizo oficial este 15 de febrero.


