Claudia Hernández, una madre de 25 años residente en California, enfrenta graves cargos por la muerte de su hija de tres años que falleció asfixiada en el interior de una iglesia luego de ser sometida a un supuesto ‘exorcismo’.
Los hechos ocurrieron en el interior de la Iglesia Evangelicas Apostoles y Profetas de San José, que opera en el cuarto trasero de una vivienda. Cuando la policía llegó al lugar para atender la situación, sus familiares dijeron que “estaban tratando de librar al cuerpo de la niña de “espíritus malignos”.
Claudia supuestamente dijo a la policía que pensaba que la menor estaba poseída porque “se despertaba por las noches, gritaba y lloraba periódicamente”.
El fallecimiento de la pequeña Arely Naomi Proctor ocurrió en septiembre pasado y luego de una autopsia el forense del condado de Santa Clara determinó que su muerte había sido un homicidio por asfixia.
El caso se da a conocer debido a que la única detenida es su madre, Claudia Hernández de 25 años, y fue acusada de agresión con resultado de muerte mientras que su abuelo René Huezo, y su tío (del cual no se ha revelado el nombre), siguen libres a pesar de que también participaron en el crimen. De acuerdo con algunos medios locales, fue Hernández quien la asfixio y también dejó sin alimentos durante varios días para poder exorcizarla.


