El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó que las quejas sobre las políticas energéticas de México por parte de Estados Unidos y Canadá se tratan de un asunto político, por lo que aseguró que el gobierno federal se va a defender y “no vamos a quedarnos de brazos cruzados”.
“Tenemos muchísimos elementos para responder y si se trata de una sanción de tipo política también nos vamos a defender, porque puede ser. Yo tengo indicios de que esto tiene que ver con los intereses creados que se sienten afectados porque se dedicaban a saquear a México y que como se les puso un alto, un hasta aquí, empezaron a hacer trabajo en Estados Unidos y logran esto, pero si no hay razón, nosotros no vamos a quedarnos con los brazos cruzados”, explicó.
El Presidente consideró que no se trata solo de empresarios estadunidenses, ya que anteriormente se dedicó a recibir a 19 empresas de ese país relacionadas con el sector energético y logró un acuerdo con 17 de ellas.
También recordó que en su viaje a Washington la semana pasada se reunió con este sector de la unión americana y no hubo reclamos e incluso se comprometieron a invertir 40 mil millones de dólares en el sector energético.
López Obrador insistió que los promotores de la consulta son los que estando en el gobierno aceptaron que el petróleo se pusiera a disposición de la iniciativa privada y lo mismo en materia eléctrica.
El jefe del ejecutivo aseguró que México va a cumplir con todos los trámites para dejar de manifiesto que no hay ninguna violación al tratado comercial y las posturas tomadas tienen que ver con las leyes nacionales.
“Por ejemplo en el tema energético nosotros no vamos a poner en negociación el dominio de la nación, del pueblo de México sobre el petróleo, eso está clarísimo el petróleo es de los mexicanos. Si en otras administraciones se negoció el tema, nosotros, ya lo expliqué aquí cuando se iba a renegociar el tratado pusimos como condición que no entrara el petróleo, se quitó el capítulo del petróleo del tratado”, mencionó.


