La doctora Beatriz Hernández Ruiz, de 29 años y egresada del Instituto Politécnico Nacional (IPN), murió en la galera de la presidencia municipal de Progreso de Obregón, Hidalgo, donde había sido remitida tras un accidente vial, sin que la corporación justificara a su familia el motivo de su traslado.
Quince minutos antes de su deceso, a su padre le permitieron verla y le pidió que la sacara de ahí, porque la habían golpeado. Cuando regresó, tras intentar conocer los motivos por los cuales su hija estaba detenida, la encontró tirada, mientras el personal del área de retención primaria hacía maniobras de resucitación.
Un video que circula en redes sociales muestra a Beatriz Hernández en mal estado. Alrededor de ella hay, al menos, dos policías y varios testigos. Una oficial la sostiene y le coloca las manos en la cara y cuello para ingresarla a la patrulla.
Por su parte, el Gobierno Municipal de Progreso de Obregón indicó a través de un comunicado, que Beatriz Hernández presentaba “características físicas atribuibles al uso de sustancias” y se suicidó dentro del área de detención primaria al colgarse “con un objeto en el cuello”.
Según su versión, los funcionarios intentaron actuar para evitar lesiones mayores. Fue trasladada al hospital más cercano, donde, al llegar, se comunicó que ya no presentaba signos vitales.
Tras lo ocurrido, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH) investigará este hecho bajo el protocolo de feminicidio, dadas las circunstancias en las que se desarrolló, el testimonio de su padre y las evidencias con las que han contado hasta el momento.


