El Instituto Nacional de Pediatría (INP) dio a conocer que la pandemia por coronavirus frenó el ritmo de trasplantes de órganos en México, cayendo en casi un 70%. Esta situación se debió principalmente al riesgo de los pacientes al contagio en las áreas hospitalarias y la falta de recursos.
“El COVID-19 tuvo un impacto muy importante en el número de trasplantes que se realizaban en el país, tan solo en 2020 cayeron 68%”, dijo en conferencia de prensa Alejandro Serrano, director del instituto.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Pediatría, tan solo en casos como el trasplante de riñón, que es el más demandado en México, se pasó de 2,986 en 2019 a 915 en 2020.
El funcionario detalló que, hasta este momento, en el país hay más de 23,000 pacientes que requieren un trasplante, de los cuales 17,020 necesitan un riñón, 5,762 de córnea y 326 de hígado.
Serrano explicó que las principales razones por las que se frenaron los trasplantes el año pasado fueron el temor de los pacientes a contagiarse de COVID-19 en las áreas hospitalarias y la falta de recursos en las instituciones de salud para poder realizarlos.
Por ejemplo, dijo, de los 72 trasplantes de hígado que se realizaron el año pasado, 19 los hicieron hospitales públicos, 23 instituciones de seguridad social y 30 en nosocomios privados.


