El subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Alejandro Encinas, confirmó este jueves que al menos ocho personas implicadas en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014, han sido asesinadas desde entonces a la fecha.
Durante su intervención en la conferencia mañanera, el funcionario fue cuestionado al respecto y refirió que el último de ellos fue Moisés Brito ‘El Bandam’, integrante del Cártel Guerreros Unidos, quien fue asesinado el pasado 2 de agosto.
Dijo que el gobierno está haciendo un seguimiento de esas personas que estaban evadidas de la ley y que, en las últimas semanas, han sido asesinadas, como el caso del ‘Bandam’ y de su brazo derecho, que es una de las gentes que estaban operando también en los hechos de la desaparición”, respondió.
La Administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018) promovió la “verdad histórica” que señalaba que policías corruptos en Iguala detuvieron a los estudiantes y los entregaron al cártel Guerreros Unidos, que los mató e incineró en un basurero de Cocula.
Pero el actual Gobierno de Andrés Manuel López Obrador reabrió la investigación en 2018 y derrumbó esta versión al identificar en julio del año pasado restos de Christian Alfonso Rodríguez en la barranca de la Carnicería, alejada del basurero.
Sin embargo, el mandatario reconoció este jueves que encontrar a los estudiantes es uno de dos compromisos que, según él, le falta cumplir. “Puede haber estas agresiones, pero nosotros no nos vamos a detener para nada porque queremos entregar buenos resultados, y no nos desanimamos”, expresó.
El proceso se ha complicado porque funcionarios del anterior Gobierno están acusados de cometer irregularidades y torturar a los acusados de Ayotzinapa. El Gobierno busca extraditar de Israel a Tomás Zerón, exdirector de la extinta Agencia de Investigación Criminal, quien llevó el caso y está acusado de irregularidades en el caso de Ayotzinapa.


