Mediante su cuenta de Twitter el usuario Daniel Robles Haro, quien padece una discapacidad motora y requiere ayuda física, compartió un hilo en esa red social para contar su experiencia cuando acudió a una de las oficinas de atención para darse de alta como contribuyente y señaló que le pidieron requisitos que lo excluyen como una persona común y corriente debido a su discapacidad.
Según narra el joven de 26 años, todo marchaba bien durante la cita, sin embargo, en determinado momento el asesor que lo atendía tuvo que llamar a su coordinador para saber si procedía que él obtuviera su firma electrónica debido a que él no podía firmar de manera autónoma.
Debido a lo anterior, se le explicó a Daniel que el SAT no podía saber a simple vista si él era una persona. Pese a que en su certificado de discapacidad dice que su lesión es motora y se comunica con tableros y un tutor le ayuda con las cuestiones físicas
Ante esta situación le presentaron dos opciones a Daniel:
1.- Presentar un dictamen médico de CAPACIDAD
2.- Que su mamá consiga un dictamen de INCAPACIDAD y ella firme por él como tutora.
Ante esta situación Daniel pidió sea reconocido legalmente como una persona capaz de tomar decisiones y adquirir responsabilidades. Tras exponer lo sucedido, varios usuarios recriminaron al SAT actos de discriminación al negarle al joven obtener su firma electrónica.
Después de que el caso de hiciera viral, de nueva cuenta Daniel Robles aclaró que su intención o molestia no es en contra del SAT y su caso es una oportunidad para cambiar las leyes excluyentes de las que él ha sido víctima en esta ocasión.


