Martha Liria Sepúlveda Campo, de 51 años, será la primera paciente con un diagnostico no terminal que accederá a la aplicación de la eutanasia en Colombia, el próximo domingo 10 de octubre y la noticia ha causado conmoción no sólo en su país, si no también en el resto del mundo.
En 2019 le diagnosticaron una esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa que afecta al sistema nervioso y por lo general tiende a reducir progresivamente la movilidad del cuerpo o afectar funciones como el habla y debido a este padecimiento es que tomó la decisión de solicitar la eutanasia.
Actualmente Martha apenas puede caminar y los dolores en sus piernas se han intensificado a tal punto que debe apoyarse en alguien más para desplazarse, pues sus piernas no responden debido al intenso dolor.
En una entrevista con el periodista Juan David Laverde, de Noticias Caracol, Martha expresó estar conforme con su decisión de acceder al procedimiento que terminará con su vida el próximos domingo. “Estoy más tranquila desde que me autorizaron el procedimiento, me río más y duermo más tranquila”.
“Me considero muy creyente de Dios, pero repito Dios no me quiere ver sufrir a mí y yo creo que a nadie. ¿ Qué padre quiere ver sufrir a sus hijos?”.
“Yo sé que la vida la da la voluntad de Dios, pero yo creo que él me está permitiendo esto y me está premiando a mí porque no voy a estar postrada en una cama”, agregó.
Federico Redondo, su hijo, mencionó que, a pesar del amor que siente por su madre, considera que sería un acto de egoísmo aferrarse a que ella viva postrada en una cama y sufriendo por su enfermedad.
“A priori yo necesito a mi mamá, la quiero conmigo, casi que en cualquier condición, pero se que en sus palabras ya no vive, sobrevive. Estoy enfocado básicamente en hacerla reír y que su estancia en la tierra sea un poco más amena”, afirmó.
En 2015, Colombia se convirtió en el primer país latinoamericano en despenalizar la eutanasia y, de ese modo, se sumó a la escueta lista a nivel mundial de países que también la autorizaron, junto a Luxemburgo, Canadá, Nueva Zelanda, España y Holanda.
Los datos del Ministerio de Salud indican que desde entonces se practicaron 157 procedimientos. La diferencia entre esos casos y el de Sepúlveda Campo es que ella no tiene una enfermedad terminal.


