Tijuana, BC.- José Alfredo García Gutiérrez, coordinador municipal del Movimiento Independiente del Sombrero en Tijuana, fue asesinado a balazos la noche del domingo 1 de noviembre, luego de acudir presuntamente a intervenir en una situación de extorsión que involucraba a un familiar.
El hombre tenía 54 años de edad y era originario de Oaxaca. Su homicidio ocurrió alrededor de las 7:55 de la noche en el cruce de las calles Simón Bolívar y Acueducto, en la colonia Reforma, delegación Sánchez Taboada, una de las zonas de Tijuana que ha sido escenario de diversos hechos v10l3nt0s.
De acuerdo con información proporcionada por una de sus hijas a los policías municipales, momentos antes la familia había recibido una llamada de extorsión y su padre habría sido citado en el lugar donde finalmente perdió la vida.
La víctima habría llegado a bordo de una camioneta de modelo reciente. Posteriormente, dos jóvenes de aproximadamente 20 a 25 años llegaron al sitio, presuntamente le dispararon y escaparon corriendo después de cometer la agresión.
Al llegar, los policías encontraron a José Alfredo sobre la acera, con heridas producidas por arma de fuego. Vestía botas Under Armour color beige, pantalón de mezclilla azul, playera de manga larga a cuadros y cinto beige.
Paramédicos de Cruz Roja acudieron minutos después, pero confirmaron que ya no presentaba signos vitales. La información proporcionada señala que tenía impactos de bala en la cabeza y el tórax.
Familiares llegaron rápidamente al lugar después de recibir la noticia y realizaron la identificación del hombre. En la escena fueron localizados tres casquillos calibre 9 milímetros.
Hasta el momento no se reportan personas detenidas por este homicidio.
El dirigente estatal del movimiento, Leopoldo Sánchez, explicó que José Alfredo había acudido para auxiliar a un sobrino que presuntamente estaba siendo víctima de extorsión cerca del parque Reforma.
Además, ese mismo domingo por la mañana había participado en una movilización para recordar a Carlos Manzo Rodríguez, fundador del movimiento, a un año de su asesinato en Uruapan, Michoacán.
La Mesa Estatal Ciudadana de Baja California condenó el crimen y exigió una investigación transparente para que los responsables sean llevados ante la justicia.
La Fiscalía General del Estado continúa con las investigaciones correspondientes.

