El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró este martes que no levantará denuncias en contra de los responsables de incluir a su esposa, hijos y personas de su círculo cercano como posibles blancos de espionaje durante el gobierno de Enrique peña Nieto por medio del spyware Pegasus, de la firma israelí NSO Group.
“Yo he sido víctima de espionaje desde la época de Salinas, por lo menos. No, estoy mal, desde antes. Si me pongo a presentar denuncias no termino”, señaló.
De acuerdo con la investigación realizada por The Washington Post y otros 16 medios de comunicación con la ayuda de Amnistía Internacional y la organización francesa sin ánimo de lucro Forbidden Stories, en los registros se incluyen los números de teléfono de su esposa, tres hijos, así como ayudantes, un médico, dos exchoferes y el gerente de su equipo de beisbol.
Respecto al mismo tema, dijo que se va a informar si está vigente el contrato con la empresa NSO Group y consideró importante explicar públicamente quién y cuánto costó el contrato con la compañía israelí.
“No sé si pueda existir el contrato, lo voy a revisar y hoy vamos a informar. De lo que estoy seguro es que no se espía a nadie, habría que ver quién lo tiene. Se hace la investigación, si hay contrato; (sin embargo) no creo que exista”, remarcó.
López Obrador dijo que el caso del espionaje documentado durante el gobierno de Enrique Peña Nieto en contra de políticos, activistas y periodistas, es un tema que se sabe, pero “en la llamada sociedad política” y consideró necesario que la sociedad esté informada sobre esta actividad ilegal.
“Y yo quiero que lo sepa todo el pueblo que se destinaba dinero del presupuesto para contratar servicios de espionaje y se espiaba a todos los dirigentes de oposición, periodistas y muchísima gente”.
“Es una vergüenza y prueba irrefutable de que imperaba un gobierno o estábamos sometidos a un gobierno autoritario, antidemocrático que violaba los derechos humanos, el Estado era el principal violar de los derechos humanos”, indicó.


