El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que el tema del espionaje durante el gobierno de su antecesor Enrique Peña Nieto, debe ser tomado en cuenta en la consulta popular del 1 de agosto que él promovió para llevar a juicio a los expresidentes.
“Yo considero que debe expresarse la gente, el pueblo, los ciudadanos, y para eso es la consulta, que se va a llevar a cabo en 15 días”, respondió el mandatario.
“Sí, que se tome en cuenta todo, yo envié esta iniciativa con ese propósito para que las autoridades competentes actúen, que se respeten los derechos humanos, que no haya linchamientos y que, de manera democrática, los ciudadanos decidan”, expresó.
El mandatario señaló que la consulta popular es un buen método, por lo que reiteró su postura de no conformarse con la democracia representativa y que se avance en la democracia participativa.
“Se ha venido hablando de esto desde hace 20 años, pero pura simulación de la democracia participativa, pero es hasta ahora que podemos llevar a cabo esta forma de gobernar con la gente de mandar obedeciendo” y agregó:
“Son estos instrumentos que se tienen y si ayuda mucho porque se tiene el respaldo de los ciudadanos, se escucha al pueblo y ahí se constata si están de acuerdo o no están de acuerdo, no dejarle todo a la autoridad: ¿Por qué no gobernamos entre todos y por qué no preguntamos a la gente, por qué se imponen la cosas?”, cuestionó.
Estas declaraciones se producen tras revelarse una investigación de medios internacionales que destapó que gobiernos de varios países espiaron 50 mil teléfonos con el software Pegasus, de los que 15 mil casos fueron en México durante el Gobierno de Peña Nieto, la cifra más alta de cualquier país.
Por su parte la Fiscalía General de la República (FGR) anunció una investigación, mientras que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) reveló que los gobiernos anteriores, desde el de Felipe Calderón (2006-2012), pagaron un contrato de 32 millones de dólares a la empresa israelí NSO, responsable del programa.


